No los quiero para hablar con ellos

Dicen que la dispersión de los cítricos desde sus lugares de origen se debió fundamentalmente a los grandes movimientos migratorios, por lo que deduzco que quizás así fue como llegó aquí una especie de limón y, como muchas otras cosas, se aplatanó.

Yo no se si en otras regiones del mundo se da el limón de una  manera tan natural como en nuestra campiña, de todas formas sospecho que no podrían ser mejores que nuestros  limoncitos de monte adentro, jugosos, pequeños y baratos, que se han  perdido.

Me sucedió el sábado cuando acudí a una feria ¨especial¨ en busca de los imprescindibles limoncitos criollos para el mojito del 24 de diciembre: el guajiro que vendía, bueno, lo correcto es decir el que revendía por un guajiro, me dijo 4 por 1 (peso) porque son limones franceses, y claro, ni corto ni perezoso le respondí que yo no los quería para hablar con ellos.

¿Qué ha pasado con aquellos baratos y jugosos limoncitos criollos que podía adquirir en cualquier esquina de Caibarién?

¿Es que acaso le depara ese triste destino de otras frutas y vegetales que veo en las chopings, frías, enlatadas, distantes, con  atractivas etiqueta que dicen: hecho en Italia, en California y, hasta en Malasia?

Esperemos que sea solamente una ausencia temporal y que la primavera nos traiga nuevamente a la mesa nuestros aquellos limoncitos criollos, a la mano, naturales, más baratos y sobre todo…cubanos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s